Historia de IKEA
Ingvar Kamprad empezó vendiéndole fósforos a su abuela en el campo sueco. Con IKEA puso los precios a la vista, y los comerciantes de muebles le hicieron un boicot. Tuvo que diseñar sus propios muebles, meterlos en cajas planas y buscar fábricas al otro lado de la Cortina de Hierro. Un incendio terminó de cambiar la manera de comprar: el cliente busca su caja y se la lleva.
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IKEA: el precio se diseña
Todas las historias, unas 1 horas y 57 minutos
10:34 minutos. Las escenas son recreaciones basadas en hechos reales.
La lección comercial
El precio bajo no se decreta, se diseña: busca lo que pagas sin necesidad, el intermediario que no aporta o el espacio de unas patas en un carro. Y cuando te cierren una puerta, busca otra sin bajar la calidad.
Cronología
Los años que cuenta la historia
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1930
Fósforos para la abuela
De niño, Ingvar Kamprad compra fósforos al por mayor y se los vende a los vecinos. Su abuela es su mejor clienta.
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1943
Una empresa a los diecisiete
Registra IKEA: Ingvar, Kamprad, Elmtaryd y Agunnaryd, su nombre y su dirección.
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1950
Los precios a la vista
En una feria de Estocolmo pone el precio para el público en cada mueble. La feria no lo quiere más.
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1952
El boicot
Los comerciantes amenazan a los fabricantes que le venden. IKEA empieza a diseñar sus propios muebles.
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1956
El mueble plano
A Gillis Lundgren no le cabe una mesa en el carro y le quita las patas. Desde entonces, la caja plana es la regla.
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1958
La primera tienda
Abre en Älmhult, con 6,500 metros cuadrados y fila desde temprano.
«Yo soy la oveja negra de la industria del mueble.»
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1961
Las sillas de Polonia
Le faltan veinte mil sillas y va a buscarlas detrás de la Cortina de Hierro.
«El boicot solo nos hizo más fuertes.»
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1970
El incendio
Se quema la tienda de Estocolmo. Al reconstruirla, el almacén se abre al público.
«No hay heridos. Qué bien. Ahora la podemos hacer mejor que antes.»
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2018
Muere el fundador
Ingvar Kamprad muere a los 91 años en su casa de Småland.
«Si queremos cuidar los costos, hay que hacerlo. No solo hablar de cuánto los cuidamos.»