Historia de Nespresso
Un ingeniero de Nestlé quiso hacer el mejor expreso para su esposa italiana e inventó la cápsula. Durante años casi nadie la compró, hasta que un hombre de mercadeo vendió barata la máquina y cara la cápsula. El negocio fue tan bueno que todos quisieron hacer cápsulas, empezando por él mismo. Cuando vencieron las patentes, a Nespresso le quedó lo que nadie copia: la experiencia.
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Nespresso: la cápsula y el candado
Todas las historias, unas 1 horas y 57 minutos
10:29 minutos. Las escenas son recreaciones basadas en hechos reales.
La lección comercial
El dinero de verdad está en lo que el cliente vuelve a comprar. Si tu ventaja depende de un candado, una patente o una exclusiva, ponle fecha de vencimiento, porque se vence. Cuando se abre, lo que queda es la experiencia y la confianza.
Cronología
Los años que cuenta la historia
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1975
Un café en Roma
Eric Favre, ingeniero de Nestlé, descubre que la crema del expreso sale del aire que le mete el barista con la palanca.
«Quería demostrarle a mi nueva esposa que yo era capaz de hacer el mejor expreso.»
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1976
La patente de la cápsula
Una porción sellada, con el aire adentro. Nestlé pide la patente con Favre como inventor.
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1986
Nadie la compra
Nespresso sale para oficinas de Suiza y Japón, y casi no se vende.
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1988
La máquina barata, la cápsula con margen
Jean-Paul Gaillard la lleva a las casas: la máquina barata, la cápsula cara y solo en el club de la marca.
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2006
Llega Clooney
Tiendas como joyerías y un actor famoso. Nespresso se vuelve una marca de lujo.
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2010
Las cápsulas de los demás
L'Or, Denner y la empresa del propio Gaillard fabrican cápsulas compatibles más baratas. Nestlé demanda.
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2012
Se abre el candado
Vencen las primeras patentes y un tribunal alemán dice que usar cápsulas de otros no viola la de la máquina.
«Después de 20 años, no se puede impedir que se abra el mercado.»
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2014
Vertuo
Una cápsula nueva con código de barras y patentes nuevas, más reciclaje y competir por la experiencia.
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2017
Ya no deja nada
Con cientos de fabricantes de cápsulas, Gaillard deja el negocio que ayudó a abrir.
«La marca Nespresso es más importante que las patentes.»