Historia de Toyota
Todo empezó con un telar que se paraba solo cuando se rompía el hilo. El hijo del inventor fundó Toyota con una regla: que no falte nada y que no sobre nada. Después de casi quebrar en 1950, Taiichi Ohno sacó el kanban de los supermercados y le dio a cualquier obrero el poder de parar la línea. Toyota llegó a ser la más grande del mundo, hasta que crecer demasiado rápido le costó la calidad.
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Toyota: cualquiera puede parar la línea
Todas las historias, unas 1 horas y 57 minutos
10:39 minutos. Las escenas son recreaciones basadas en hechos reales.
La lección comercial
Que cualquiera pueda parar la línea cuando ve un error. Pregunta por qué cinco veces, ten solo lo que necesitas cuando lo necesitas y mejora un poco cada día. Cuando el negocio crece rápido, eso es lo primero que se olvida.
Cronología
Los años que cuenta la historia
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1897
El telar que se para solo
Sakichi Toyoda inventa un telar que se detiene cuando se rompe el hilo. Toyota todavía le llama jidoka.
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1929
Del telar al carro
Sakichi y su hijo Kiichiro venden la patente del telar automático y con ese dinero estudian el carro.
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1937
Nace Toyota Motor
Kiichiro quiere que no falte nada y que no sobre nada: cada pieza justo a tiempo.
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1950
La crisis
Sin dinero, Toyota pide 1,600 retiros voluntarios y Kiichiro renuncia. La salvan los camiones para la guerra de Corea.
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1950
Llega Deming
W. Edwards Deming enseña control de calidad a los jefes de las grandes empresas de Japón.
«En 1950 predije que los fabricantes japoneses iban a dominar los mercados del mundo.»
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1954
El kanban
Taiichi Ohno lleva a la fábrica la idea del supermercado: se repone solo lo que se gastó.
«La herramienta para manejar el sistema es el kanban, una idea que saqué de los supermercados de Estados Unidos.»
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1961
La calidad es de todos
Toyota adopta el control total de calidad y la mejora de cada día, el kaizen. En 1965 gana el Premio Deming.
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1984
NUMMI
Toyota y General Motors reabren la peor planta de Estados Unidos con los mismos obreros, y cualquiera puede parar la línea.
«Había un tornillo cruzado y pararon la línea para arreglarlo. Un tornillo me cambió la actitud.»
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2010
Crecer demasiado rápido
Toyota llama a revisar más de 8 millones de carros y el nieto del fundador pide perdón ante el Congreso.
«Me temo que crecimos demasiado rápido y no pudimos parar, pensar y mejorar como lo hacíamos antes.»